Se ha realizado una consulta online, y posteriormente utilizado técnicas de aprendizaje automático (machine learning), para explorar los resultados de asociar, en una misma aplicación móvil respaldada por el ayuntamiento:

  • una herramienta de voto directo (para asuntos de ámbito municipal), junto con,
  • un monedero electrónico que permita bonificar con moneda social la participación ciudadana, y transaccionar con ella (entre usuarios, con comercios o con el ayuntamiento).

Se pretende comprobar si dicha asociación (herramienta de voto/moneda social) puede universalizar el uso local de la moneda social en el ámbito local y conseguir dinámicas de aprendizaje colectivo que amplían su aceptación. Los resultados tanto de la encuesta como del aprendizaje automático, parecen confirmar este extremo.
La propuesta del Votecoin (nombre genérico), es una moneda digital emitida por el ayuntamiento y que utiliza la tecnología de la cadena de bloques, para asociar una identidad física constatable, el padrón municipal, con un monedero electrónico que identifique de forma unívoca a su poseedor pero a su vez le permita votar de forma anónima en decisiones importantes que han de tomarse en el municipio. Este conjunto monedero/moneda, permite a su vez transacciones económicas entre sus poseedores, los habitantes del municipio.

El Ayuntamiento actúa como garante de las transacciones que se producen, que son de dos tipos: el voto, garantizando la validez del resultado de la propia transacción, y la transacción de bienes o servicios, gracias al intercambio de votecoin.

El votecoin es generado de dos formas diferentes, cada vez que se realiza una consulta ciudadana, el ayuntamiento emite tantas monedas como habitantes tiene el municipio, pero solo si el ciudadano/a ejerce el voto, el votecoin es “intercambiable” (validados). El ayuntamiento a su vez emite votecoins “intercambiables” (validados) para el pago de ayudas sociales o para el abono de bienes o servicios a proveedores que acepten la moneda.
El votecoin puede ser intercambiado siempre por una deducción de sus impuestos municipales, por ejemplo el IAE para las empresas o el IBI para los ciudadanos, así como para su uso en servicios municipales como el transporte público, por lo que la aceptación es universal en el ámbito del municipio.
El fondo de comercio de aquellos establecimientos que aceptan el votecoin se incrementa y el ayuntamiento emite moneda que no es más que una reducción indirecta de impuestos que fomenta además el comercio local.
El votecoin es transparente al usuario, la percepción del “valor” la da la comunidad con su uso y aprendizaje y el propio ayuntamiento con su respaldo. El Freecoin (un monedero virtual) podría ser una herramienta que se adapte a estos requerimientos.

 
 

0 / 3